Al ser una materia orgánica, el diésel sirve de alimento a varios tipos de microbios que se crían y multiplican en la capa de contacto entre el combustible y el agua. En los sistemas de almacenamiento se filtra el agua acumulada por humedad, condensación, etc. Dado que los suministros de combustible para explotaciones agrícolas se utilizan con bastante rapidez (en lugar de almacenarse durante meses), la formación de algas y otros tipos de organismos no ha supuesto un verdadero problema con el diésel puro.
Sin embargo, el biodiésel es una fuente más rica de alimento, ya que está más oxigenado y presenta más superficies de contacto con el agua. La actividad microbiana genera sedimentos que pueden obturar los filtros.
Además, el biodiésel puede tener un efecto limpiador que dispersa los sedimentos acumulados en los depósitos de almacenamiento y de la máquina. Las mezclas B5 y B20 están lo suficientemente diluidas para no acusar apenas la mayoría de los problemas asociados al efecto limpiador, pero los estudios de campo indican que pueden darse inconvenientes incluso con las B5, en especial si los sistemas de almacenamiento y manipulación de combustible están obsoletos o su mantenimiento no ha sido el correcto.
Entonces, ¿cómo utilizar el biodiésel con eficacia? Básicamente, recordando aquello de «Usar combustible limpio y mantenerlo limpio».
Adquiera el biodiésel a un proveedor de confianza.
Someta los depósitos de almacenamiento a un tratamiento contra la humedad. Es recomendable utilizar un biocida.
Incorpore filtros en línea o actualice los existentes.
Añada un separador de combustible/agua.
Mantenga el depósito lleno para minimizar la condensación interna.
Si necesita renovar el sistema de almacenamiento de combustible de su explotación, podría ser una buena ocasión para pasarse al biodiésel.
Adopte medidas similares para limpiar y proteger los sistemas de inyección de combustible del vehículo. Sería conveniente cambiar con más frecuencia los filtros de combustible, sobre todo en las primeras etapas de uso de biodiésel. Los filtros de combustible para los actuales motores diésel son muy eficaces, pero no funcionan bien si se sobrecargan de contaminantes.
Las mezclas de biodiésel, principalmente las B2 y B5, parecen ser alternativas válidas al diésel puro, mejoran la lubricidad y reducen las emisiones.
Cuando se emplea biodiésel B100, es previsible obtener una disminución de rendimiento del 10% y un incremento de consumo de hasta un 5% en comparación con el diésel normal. Las mezclas B5 o inferiores no deberían comportar diferencias notables de rendimiento o consumo.