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Case IH impulsa la producción de bioenergía en Tucumán

29 jul 2020

El Complejo Azucarero Concepción S.A es uno de los tres mayores ingenios de la provincia de Tucumán y uno de los más grandes del país, y está ubicado en Banda del Río Salí, una ciudad situada en el Departamento Cruz Alta, que además de ser la cabecera departamental forma parte del aglomerado del Gran San Miguel de Tucumán, Argentina. 

La empresa se destaca principalmente por la producción de azúcar de caña sin refinar proveniente de los departamentos Cruz Alta, Leales, Burruyacú y Tafí Viejo, y por la elaboración de licores destilados y combinados. Además, otra de sus actividades es la elaboración de productos alimenticios como el azúcar y la fabricación de alcohol, petróleos y productos derivados del carbón. 

Actualmente la producción del Ingenio Concepción supera las 340.000 toneladas de azúcar y los 23.000.000 de litros de alcohol etílico. El Presidente de la compañía, Martín Luque, explicó: “La molienda de caña es de 3.500.000 toneladas al año y se cultivan 6.000 hectáreas propias donde la caña de azúcar es el principal cultivo en nuestros campos, pudiendo rotar cada 5 años con soja, trigo o maíz. Día a día trabajamos con equipos técnicos especializados que están coordinando en todo momento las distintas producciones para obtener la máxima productividad”. 

Desde hace años, la empresa elige los equipos de la marca para desarrollar sus actividades, con una flota de 15 cosechadoras de caña modelo A8000, cinco tractores Puma 155 y un pulverizador Patriot 350: “elegimos las máquinas Case IH principalmente por los servicios que brindan, por la relación costo-beneficio y por las facilidades que otorgan para la adquisición de equipos”, explicó el funcionario. 

Este año, la protagonista dentro de la empresa es la mega enfardadora prismática modelo LB434, ya que se encuentra trabajando en la generación de bioenergía y, según Luque, “la máquina fue elegida por el análisis de innovación tecnológica y por las ventajas de financiación”. 

Rodrigo Lanciotti, Gerente Comercial de Crop Production para Case IH Argentina, comentó acerca de la máquina elegida para esta labor: “el equipo genera un mega fardo de 1.20m de ancho, 90cm de alto y un largo variable de 2,74m, pudiendo conocer el peso del mismo gracias a su sistema de pesado integrado. Esta máquina tiene la capacidad de procesar cualquier tipo de forraje, como el sorgo, maíz o caña para la producción de bioenergía. Su ancho recolector de 2,38, uno de los más anchos del mercado, cuenta con dedos recolectores que, debido a su menor distanciamiento, permiten levantar todo el material de una forma más suave. Por último, su conexión ISOBUS con el tractor permite que, desde un monitor, se pueda controlar la densidad y la presión de todo el equipo. Gracias a su sistema de lubrificación automático, este equipo puede adaptarse tanto a las condiciones de producir forraje o energía, dando como resultado calidad de confección, productividad y eficiencia”. 

En el Ingenio Azucarero se producen dos formas de bioenergía bien diferenciadas: el vapor generado en calderas y el alcohol producido en la destilería. “Contamos con once calderas con las que generamos alrededor de 550 tn/h de vapor que se utiliza como fuerza electromotriz de las turbinas de trapiches, usina eléctrica, bombas y ventiladores. En este caso, el vapor de escape de las turbinas (1,2 Kg/cm2 – 150ºC) se implementa para calefacción en el proceso”. A su vez, Luque explicó: “el combustible utilizado en las calderas es el bagazo, que es el residuo del proceso de molienda de la caña de azúcar, rico en fibra celulósica y de alto poder calorífico”. 

“El objetivo de producir bioenergía mediante máquinas forrajeras es ampliar en la matriz energética la participación de las energías renovables, reducir el uso de gas natural como combustible adicional al proceso y evitar la quema de rastrojo, tanto accidental como intencional”, afirmó el presidente de la empresa.

El proceso productivo

La bioenergía o energía de biomasa es un tipo de energía renovable que proviene de cualquier forma de materia orgánica derivada de las plantas o animales y que se puede encontrar tanto en la leña como en los residuos agrícolas, de animales y sólidos urbanos. 

“El procedimiento de generación de bioenergía con las máquinas forrajeras es un proceso tradicional, caldera a biomasa. El bagazo producido en el tratamiento de molienda de la caña de azúcar (30% del peso de la caña) es enviado a las calderas mediante un sistema de rastras. En las calderas, el bagazo ingresa por la parte media superior y es quemado en un lecho fluidizado, retirando las cenizas por la parte inferior. Para quemar eficientemente el bagazo se utiliza un volumen de aire considerable que es proporcionado por ventiladores. Las cenizas son retiradas mediante pulsos de agua y los humos son filtrados en fase húmeda para luego ser tratados y recirculados a los filtros. En el caso del uso del RAC (Residuo agrícola de cosecha o maloja), se dispone de una alternativa mixta, es decir, se quema el RAC o se realiza la mezcla del mismo con bagazo. Esto dependerá de las condiciones y disponibilidades del proceso”, explicó Luque. 

En la actualidad, los combustibles fósiles son recursos cada vez más escasos y costosos. Es por ello que los países desarrollados optan por la generación de energías alternativas, como es el uso de bioenergía, las cuales están muy ligadas al sector agropecuario y son muy importantes en las acciones de cambio climático.